Efectos del estrés académico
Matesson e Ivancevich (1987)
han diferenciado entre resultados y respuestas de estrés o efectos a corto y
largo plazo. Los resultados serían los efectos más inmediatos y evidentes del
estrés (ansiedad, irritabilidad, cambios en la tasa cardíaca, cansancio, etc.),
en tanto que las consecuencias serían trastornos y alteraciones de la salud de
la persona con un cierto grado de permanencia, más agudos o incluso
cronificados. Todos los cambios generados por el estrés en las respuestas
fisiológicas pueden ser considerados como efectos a corto plazo o resultados.
No obstante, algunos de estos cambios, como los observados en el eje
neuroendocrino y, en general, los producidos en el sistema inmunitario, podrían
ser la causa directo o indirecta de otros efectos más duraderos.
Esta relación del estrés con
los problemas de salud es producto principalmente de los efectos del estrés en
el sistema inmunológico y en el sistema nervioso autónomo (Pellicer, Salvador y
Benet, 2002). El sistema inmunitario ha sido especialmente estudiado en
investigaciones empíricas y los efectos del estrés sobre el mismo han quedado
ampliamente demostrados. Diversos estudios han mostrado cambios en estas
respuestas como consecuencia de determinadas situaciones estresantes,
trastornos psicológicos o estados emocionales (Salvador y González-Bueno, 1995;
Borras, 1995; Cruzado, 2001; Carrillo, Inglés e Hidalgo, 2002). En términos
generales, el estrés conlleva un deterioro o inhibición de la función
inmunológica, lo que podría la causa de efectos más duraderos (enfermedad,
depresión, etc).
Al hablar de la respuesta del
estrés académico se hace referencia a una amplia gama de variables
fisiológicas, psicológicas y sociales que se ven afectadas por el impacto de
los estresores académicos en el sujeto. Las demandas del contexto académico son
percibidas por muchos alumnos como fuertemente estresantes, lo que contribuye
tanto al deterioro de la salud física como mental. La incidencia del estrés
académico en la salud y bienestar físico y mental ha sido, según Muñoz (2004),
la más estudiada y sobre la que, en consecuencia, existe una mayor cantidad de
datos empíricos. Cabe incluir aquí un enorme abanico de efectos somáticos y
psicológicos que, en muchas ocasiones, son difíciles de separar. De hecho,
buena parte de los estudios sobre el estrés académico utilizan diversas medidas
de ambos tipos de efectos, o instrumentos que, de un modo más global los
integra.
Se ha demostrado además, que
el estrés académico no sólo puede inducir efectos directos sobre la salud, sino
también efectos indirectos a través de la modificación de los estilos de vida. El
estrés se ha asociado a un deterioro en los hábitos alimenticios saludables,
aumento del consumo de alcohol, tabaco o café así como al sedentarismo o al
deterioro de la imagen corporal (Loureiro, Mcintyre, Mota-Cardoso &
Ferreira, 2008, Griffin, Friend & Lobel, 1993; Deinzer et al., 2001).
Ref.Bibliografica:
Estudio del Estrés, Engagement y rendimiento académico en estudiantes
Universitarios de ciencias de la salud. Mª Jesus Casuso, malaga 2011. https://riuma.uma.es/xmlui/bitstream/handle/10630/4926/TD%20Maria%20Jesus%20Casuso%20Holgado.pdf?sequence=1
TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD
Los síntomas del
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) son comunes en la
población universitaria. El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos
Mentales (DSM-IV), advierte que el diagnóstico de TDAH incluye deterioro del
funcionamiento personal, por ejemplo en lo académico. Estudios entre
universitarios, dan cuenta que el 63,6% de ellos tienen dificultades para
concentrarse en la lectura, 63,6% se cansa fácilmente y el 62,5% se nota
impaciente, dificultades a menudo asociados con el TDAH; un estudio que hace
uso de cuestionario-TDAH, reporta que el 30% de universitarios “sin
discapacidad” tienen distraimiento fácil, estar y sentirse inquieto, dificultad
para mantener la atención en tareas y sentimiento de estar “sobre la marcha”.
Hay estudios que dan cuenta que el primer año de estudios superiores plantea
desafíos, y que los dos primeros años son los momentos más difíciles para
quienes presentan TDAH; en las dificultades de concentración, fatiga, tensión,
juega rol importante el nivel de estrés percibido, habilidades de afrontamiento,
sentimientos de estar abrumado, y recientes experiencias de vida negativas. En
la vida universitaria se requiere de cambios para hacer frente a la nueva
situación, que para algunos es estresante, lo que puede relacionarse con la
presentación de depresión, ansiedad y estrés, que también causan una serie de
síntomas cognitivos similares a los TDAH.
Ref.Bibliografica:
jelrodas.
(s.f.). Déficit de Atención en estudiantes universitarios. Salud,
educación, investigación y equidad, 1. Recuperado el 27 de Marzo de 2017,
de
https://tics2007.wordpress.com/salud-mental/deficit-de-atencion-en-estudiantes-universiatrios/
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